jueves, 31 de mayo de 2012

M.A. Cámara : Yo me lo guiso y yo me lo como

El susodicho con traje y corbata rodeado de pelotillas varios

Miguel Ángel Cámara Botía,   a diferencia de  Carlos Dívar, Presidente del CGPJ o Rodrigo Rato,ex Presidente de Bankia, les saca a ambos varios cuerpos judiciales de ventaja  y desde hace unos días está imputado por  el Juzgado de Instrucción número 8 de Murcia.

Miguel Ángel Cámara Botía es desde 1995 Alcalde genovés de Murcia. Está imputado, como ya es habitual en esa Comunidad Autonóma, por asuntos relacionados con el ladrillo y ajustes urbanisticos a la carta de constructores varios. La operación responde al nombre de Umbra.

En el sumario hay de todo un poco : Recalificaciones de suelo rústico para levantar 20.000 viviendas, el nuevo estadio de La Condomina, un campo de golf y varios centros comerciales. Como también es costumbre aparecen empresarios que habrían pagado comisiones ilegales a concejales y técnicos de su Ayuntamiento.

En su momento fueron detenidos tres personas, entre ellas el gerente municipal de Urbanismo de Murcia; y la imputación de otras cinco; entre ellas el edil de Urbanismo, Fernando Berberena  y el dueño del Real Murcia, Jesús Samper.

Hasta aquí nada nuevo bajo el sol genovés murciano.  El  caso de Miguel Ángel Cámara Botía es uno más. De hecho, hoy mismo, sin ir más lejos, otro ex Alcalde y ex diputado regional está en orden de busca y captura para su inminente ingreso en prisión.


Lo relevante de este caso es el doble juego y la doble moral que hacen gala los genoveses murcianos cuando deciden de un lado, abrir expediente informativo al imputado  Miguel Ángel Cámara y  de otro manifestarle su apoyo y solidaridad. Y no es casual el citado apoyo, ya que resulta que además de Alcalde de Murcia el imputado es, a su vez, Secretario General del PP en la región.

Dicho de otro modo, Miguel Ángel Cámara Botía es juez y parte en la parodia de expediente que sus colegas dicen que le han abierto. Todo queda en casa. Eso si, siguiendo el manual genovés para imputados, ha declarado solemnemente que tiene su conciencia tranquila. Exactamente lo mismo que hoy ha dicho Carlos Dívar a la hora de explicar sus idas y venidas a Puerto Banús a costa del contribuyente. La diferencia, si es que la hay, está en la placa y en la pistola del acompañante.

Seguiremos informando.